martes, 28 de mayo de 2019

Historia Trágica del Apellido Lucumí

ORIGEN DEL APELLIDO LUCUMÍ
Con la buena elección del mejor cuentachistes de Sábados Felices 2016, Hugo Neimer González Lucumí, recordé una historia que con alusión a dicho apellido, nos contó un connotado profesor de Derecho Civil. Decia mi insigne maestro, que en la época de la América Española, durante la conquista, se encontró que nuestros connaturales antepasados los indigenas, eran muy flojos para el trabajo. "Se hacían matar para no abandonar la pereza" concluía mi maestro. Los españoles no tuvieron sino que recurrir a la importación de esclavos de África Central, de Sierra Leona, Gambia, El Sudán y Senegal. Dentro  de todos los esclavos negros, un Jesuita se refirió al dueño de los esclavos, respecto a uno de ellos por su hermosura, dejenme - señalando a un hombre de ébano -  ese lucumí. El  dueño de los esclavos le dijo al Jesuita:¿ por qué le dice lucumi a ese esclavo? y que el clérigo respondió, es una jeringonza, lo que quiero decir es que ese negro es para mí: ese culo es mío, mejor culo mío te lo digo es lucumí y segun mi maestro ese es el origen del apellido Lucumí, en la historia de los negros y de la esclavitud paria.
Pero resulta que todo lo anterior es mentira, aunque por repetida la historia una y otra vez, se haya creido hasta la iglesia, como  verdad popular, y como lo cree inocentemente mi profesor, pues ese no es el verdadero origen del apellido Lucumí, ya que el simpático cuentachistes, al recordar la historia de ese apellido, me hizo ir a buscar su origen.
En un proceso que le organizara el Santo Oficio al Padre Luís de Frías, por su extraordinaria cruzada en defensa de los infortunados esclavos de América, en la ciudad de Cartagena de Indias Colombia, según parciales archivos desgraciadamente incompletos, el Santo Oficio inició proceso contra el Padre Luis de Frías, por razón de su sermón que predicó el primer viernes de cuaresma de 1614, en el cual hizo una proclama revolucionaria que según el proceso inquisitorio resume mas o menos así: "Dijo el dicho padre Frías que era mayor pecado dar un bofeton a un moreno (negro) que no a un Cristo y volviendo a repetir esta razón, dijo y volvió a decir que era mayor pecado dar un bofetón a un moreno (negro), por ser ese moreno una hechura a imagen viva de Dios, que no a aquel Cristo - señalando con la mano al Santo Cristo que esta en la Iglesia de esta ciudad, en un altar de la mano derecha del Altar Mayor, porque dar un bofetóna a un negro, es dárselo a una imagen viva de Dios y dárselo a un Cristo del Altar Mayor, es a un pedazo de palo o de madera, una imagen muerta, que tan sólo significa lo que es".
Para enlodar y condenar al Padre Luís de Frías, el Santo Oficio de la Inquisición, lo asoció como el Creador de la palabra Lucumí, queriéndolo asi degradar de su cargo por una presunta homosexualidad preferencial hacia los negros. Pero fue el Padre Jesuita Alonso de Sandoval, quien procedió a estudiar el origen de la palabra Lucumí, con el fin de tratar sacar al Padre Jesuíta Luís de Frías de semejante embrollo, para ello escribió un maravilloso libro en la ciudad de Cartagena de Indias -Colombia-, pero editado en Sevilla (España) en un estudio exhaustivo de las razas africanas sujetas a la servidumbre, con técnicas misioneras adecuadas para evangelizar a los negros. Su obra fue titulada:"Naturaleza, Policía Sagrada y Profana, Costumbres, Ritos y Catecismo Evangélico de todos los Etíopes", siendo este libro un estudio de los más  completos de sociologia,  y etnografía africanas y a descripción caracteriológica de las distintas razas que los negreros  despues de sus infames cacerías en el África Central, conducían a l los puertos de Cacheu, la Isla de Cabo Verde, Sao Thomé y San Pablo de Loand, en donde los embarcaban con destino a las Antillas y el Norte y Sur del contienente americano.
Dentro toda esa pléyade de razas africanas de Sierra Leona, Gambia y Senegal, sobresalían - dice el Padre Jesuíta Alonso de Sandoval, los mandingas, los yolof  y los fulupos pero los mejores eran los de Sao Thome, que vendían los negros originarios del Sudán, los Lucumíes, los Minas y os Ardas, dentro de estos los Lucumíes eran los prefeidos, por ser altos robustos y de menor precio en razón a su desempeño, son unos esclavos negros que mas estiman los españoles, por ser los que mas trabajan, los que cuestan más y los comunmente llamados negros de ley, por ser de buenas dotes naturales, de agudo ingenio, hermosos y bien dispuestos, alegres de corazón y muy regocijados"
Asi el Padre Alonso de Sandoval libra del cargo horrendo al padre jesuita y revolucionario Luís de Frías, del ataque de ser el creador de la palabra Lucumí, con la idea de correlacionarlo con una presunta homosexualidad preferencial por los negros que defendía con tanto ardor, que lo hacia blasfemar al afirmar que un bofeton a uno de sus negros era más pecado que darselo ese bofetón al Cristo de la Iglesia de San Pedro en Cartagena de Indías, porque darle un bofeton a un negro, era darselo a una imagen viva de Dios, mientras que darle un bofetón al Cristo del Altar Mayor de la Iglesia de San Pedro en Cartagena, era darselo a un pedazo de palo de madera, una imgen muerta, que tan solo significa lo que es.
CONCLUSIÓN:  El apellido Lucumí, se deriva de una raza de negros, originarios del Sudán.

lunes, 29 de abril de 2019

A MIS AMORES

A MIS AMORES
Enamorado que no claudica,
cercano de Diomedes
muy cercano a sus locuras.
a sus mujeres y dichas.
He aprendido del mundo
y de la vida de los favores,
agradecerles las limosnas
y sus rabias a las mujeres.
La rutina, el sueño, las estrellas
y el sabor del agua plenos,
como el amor de las bellas
no son a mi corazón ajenos,
Con amarguras vivo,
una felicidad que viene
de tristeza inventada,
de su paraíso perdido.
Tuve mujeres de momento,
de amores no vanos ni dispersos,
hoy son alegría en el recuerdo,
son cenizas, en fuego lento.
Desde una antigua inocencia
colman una ráfaga de olvidos,
perdono a las que me amaron:
sus ausencias,son mi castigo.
Plinio Pindalú.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Había una vez . . . . un curita jodido

Cuento:
TITULO: Había una vez . . .
Había una vez un curita jodido que se llamaba Sixto Alfonso ( pero no soy yo, sino otro Sixto Alfonso), vivía en una ciudad que se llamaba AVIEN, era bien gobernada con honestidad y transparencia, con unos funcionarios lentos, pero honestos y transparentes. Lo bonito de la ciudad AVIEN, era que todos los domingos, el alcalde, los secretarios, el presidente del Concejo municipal, la procuradora, los gerentes de las ESES, el director Seccional de fiscalías, ediles y todos los empresarios, y, hasta el humilde ciudadano apodado CANDONGAS, iban a la Misa de domingo de 7 de la mañana.
Pero llegó un momento malo ( siempre en los cuentos llega un mal momento) en la ciudad de AVIEN, porque ue muy a pesar de estar bien gobernada, honrada y transparentemente, la ciudad por el desarrollo de las obras civiles sus calles estaban llenas de huecos e infranqueables. Unas calles podridas, una ciudad sin movilidad.Pero en forma mágica todas las calles y avenidas fueron pavimentadas.
Entonces fue cuando el curita Sixto Alfonso ( que no es quien narra este cuento) en su homilía dominical se dirigió a sus creyentes ( no olviden que a esa misa dominical, asistíán el alcalde, sus secretarios, todo el sector privado, los senadores y parlamentarios, hasta el mismo eterno candidato ĢORKY canceroso sin ideas y enfermo, con deuda hasta los codos y hasta otros candidatos a la alcaldía de AVIEN, se veian. Un candidato calvito, gordito MATABEL dizque muy buena gente que dormía, roncaba y reía a carcajadas en la misa, se ganaba la mirada de los concurrentes. Había otro candidato serio, compositor, todo un gestor cultural muy CORTÉS que quizás muchos Avieneses o sonavien van tener en cuenta, cantaba salmos y rapsodías. En el atrio estaba un CANDIDATO, el de las mayorías, a quien el Sacristán no dejaba entrar a la misa dizque porque ese debería ser ateo pues ya estaba pidiendo CABILDO ABIERTO, un hombre recto y no pillo, ese es : Filiberto TRUJILLO, quien viene de hacer unos postgrados en Lieja, una ciudad de la Europa comunista.
El curita Sixto Alfonso, con su voz bien opita, comenzó así su homilia: "AVIEN está en peligro y la causa y la culpa es de la Administración municipal - y el alcalde miró serio al curita- Señor Alcalde no se ría que las condiciones de las calles honestas y transparentes son culpa del Secretario de infraestructura" . El Alcalde y sus funcionarios soltaron las carcajadas y entonces un concejal que viste siempre blanco, a quien por su bondad y accionar por los humildes y descamisados, el pueblo respeta y cariñosamente llaman EL PAPÁ NOEL DE AVIEN, en un tono justiciero le espetó al curita lo siguiente:" Señor cura sea responsable y díganos porque la ciudad está en peligro y puede desaparecer por culpa de las condiciones actuales de sus calles si todas están perfectamente pavimentadas, y sea más conciso para explicar de AVIEN su desaparición-
Entonces el curita respondió:
"Desde hace 7 meses todas las mujeres de este AVIEN,, vienen a confesarse y todas me dicen:" Padre Sixto está semana caí 1 vez; Padre Sixto, iba por la séptima y ésta semana caí 5 veces, otra me dijo, Padre Sixto está semana caí 4 veces"
Entonces el Secretario de Infraestructra comenzó a carcajearse en forma estruendosa 
Entonces el curita prosiguió:
" Señor Secretario de Infraestructura no se ría de a mucho, que su esposa se caído hasta 10 veces por semana".
Colorín colorado, este cuento se ha terminado".

sábado, 19 de enero de 2019

DESPUÉS . . . . .

DESPUÉS . . . . . .

DESPUÉS. . . . 

Quiero escuchar
el martillado tono azul 
de tu voz quejosa
y vibrar de emoción
con el solaz mirar
de tus serpentinas
y juguetonas sombras.
Quiero sentir la energía
de la aproximación,
que nuestra piel evoca,
aspirar tu aliento de calor
en el fragoso feliz momento.
Luego mis labios posar
en tu piel fresca y salada,
lamer como fiera
el último néctar
de tu sudor fiestero
que adosa nuestros cuerpos.
En este bello y frugal
ayuntamiento, deseo
el ansiado crío, sello y huella
de este amor y sentimiento,
para luego soñar
que lo vivido es cierto,
que nada ha sido un sueño.
Después de todo esto,
vivir en un elixir
de tiempos lentos
para morir con las ilusiones
fugaces, de la bonita vida
como el más bello recuerdo.
Autor: Sixto Páramo (Plinio Pindalú)

sábado, 6 de octubre de 2018

CAMINANDO POR LAS CALLES

Caminando por las calles de mi ciudad, veo que nadie presta atención por nada ni por nadie, no saben ni que suelo pisa. La gente parece despiertamente dormida, caminan como entes, desconcentrados como autistas o endrogados, ..... y ...¿saben por qué? por el uso indiscriminado no tanto del celular sino de sus aplicaciones electrónicas, verdaderos bazucos de silicio que impiden a la gente a ser libres y no esclavos.

CARTAS

CARTAS
Las cartas son pruebas hermosas mediante las cuales verificamos como desde la infancia, nuestros hijos dejan su impronta con sus padres y con sus hermanos y familiares. Ayer revisando libros y revistas de mi biblioteca y mirando los libros y cuadernos de infancia que conservamos de Isis, Santiago y Antanas, pude disfrutar gratamente de ese género epistolar entre hermanos. Relatos bonitos llenos de amor filial, inocencias y hasta dibujos graciosos, llenos de imaginaciones fantásticas, ilustran la felicidad de sus vivencias. Quiero invitar a mis amigos a que escriban cartas manuscritas a sus hijos así vivan aún en vuestras casas. No esperemos escribirles cuando ellos ya vivan en el cielo. Escribirle cuando ya no están en el ciclo vital, puede ser beneficioso para tratar de mediar el duelo, pero les aseguro que es mucho mejor escribirles cuando están vivos y ellos puedan leerlas.

RECUERDOS DE MI PADRE


En mi adolescencia, vivía con mis padres en la vieja casa del barrio Ventilador, en Neiva, casa que mi padre construyó. Me quedó grabado para siempre aquella noche cuando le vi postrado y enfermo. Mi padre se sentía muy débil, sus fuerzas lo habían abandonado y parecía como si su alma estuviese por partir, dejando sólo un cuerpo moribundo. Siendo el dolor intenso de su quejido en su pecho el anuncio de un infarto agudo de miocardio serio y final.
Cuando se dio cuenta que moría, tomó mi mano y susurró en mi oído, con sus muy pocas fuerzas apretaba mis manos, dijo que algún día fuera hasta su pueblo natal de Piedras, cerca de Ibagué, en el departamento del Tolima. Me pidió que visitara las playas del Río Opia, único en Colombia con ostras de agua dulce, que visitara una casita de paredes blancas pintada con cal, hecha de bahareque, donde vivió con mi abuela Cervelia Moreno Troncoso; que era un lugar muy hermoso como una Arcadia, asi lo dibujaba con el lápiz de los recuerdos. Dijo con su voz cansada, que allí encontraría a su alma, reposando sobre la línea azul en el horizonte del Río Opia, que puede mirarse desde la ventana.
Y luego, sumergido en los dominios de esas bellas fantasías, de aquellos paisajes donde el río le suspiraba grandes alegrías y las olas se deslizan cantando sobre la arena parda, que lo habían trasladado lejos, muy lejos pero que él describía cerca y muy cerca, proyectándose sobre su cuerpo los rayos finales y sombríos de la muerte.
Remembranzas de mi padre, que me enseñaban desde niño que además del palustre, el agua, la arena y el cemento, es decir después del trabajo arduo - me dijo- solo la lectura te hará feliz, al menos en la geografía amada de tu conciencia. Años después , para unas fiestas de un 20 de enero, día de San Sebastián, visité el municipio de Piedras Tolima. Recuerdo que ese día estaban de gozo, celebrando con bailes y misas sus fiestas patronales. A la salida del pueblo, cuando el río Opia besa el histórico y amado terruño, por la margen izquierda, diviso una blanca y hermosa casita de bahareque pintada de cal, como si fuera nueva, con una puerta antigua de dos abras, una superior y otra inferior y una ventanita minúscula de colores verdes. Golpee pasito sobre la puerta, desprendiendo sus maderas, gratos sonidos musicales , pero se fue abriendo con la velocidad fantasmal propia de las casas abandonadas. 
Entré, expectante, la soledad y el silencio solemne me erizaron todo el cuerpo. Miraba los rincones y el techo, el piso y los taburetes, dos cujas, un espejo que dimana una imagen borrosa y gris, que al acercármele se fue saliendo una imagen más clara de él, era el alma de mi padre que se acomoda dulcemente en mi pecho, por ello no sentí miedo y la llevo grabada en mi corazón. También vi una hamaca, que al mirarla denunciada su desuso de décadas, lo mas deslumbrante estaba sobre una vitrina que en lugar de vidrio tenía un anjeo roto, había un cuadro, con su asa de caulla por encima, voltee el cuadro y con sorpresa aparece una foto antigua de mi padre, tomada en su juventud. Sentí tanto miedo que salí obligado por los nervios y el sobresalto Luego. averigüé con algunos moradores cercanos, quienes comentan que la casa  desde hace 30 años está abandonada, que las ánimas impiden la entrada de los ladrones, que la casa no se deteriora porque los espíritus la mantienen contra pura y constante contra la fuerza dañosa de los tiempos y de los siglos: como antiquísima y recién pintada.