lunes, 16 de enero de 2012

LOS SIETE NOMBRES TRISTES DEL AMOR


Cuando conozcas
los siete nombres
tristes del amor
se que me amará.

Cuando conozcas
el primero,
por siempre
te enamorarás.

Cuando conozcas
el segundo,
mi hermosa semilla
en tu vientre crecerá

Cuando conozcas
el tercero,
con eterna esperanza
te ilusionará

Cuando conozcas
el cuarto
de mis trillizos
no se olvidará.

Cuando conozcas
el quinto,
sollozando más
amor me solicitará.

Cuando conozcas
el sexto
del Gran Sixto
con brasas aclamará.

Cuando conozcas
el último
de ningún hombre
ni mi nombre recordará.

Sixto Alfonso Páramo Q. escrito el  01/09/1991

HISTORIA DE UNA AMISTAD MALEVA


Cuando la lotería de la vida te asigna un número en la que ésta nunca va a caer, es cuando uno se da cuenta de la desdicha, de la mala estrella al  nacer  donde no se debe nacer. La naturaleza tasó el destino para nacer en cuna honesta pero allende del lodo de las comunas negras, que son aquellas donde aparece todo lo se pierde en el resto de la ciudad.  No creo que exista mas ladrones por kilometro cuadrado, de mi ciudad, que la comuna 7 de Neiva. Cuna de toda clase de delincuentes, se me volvían amigos de saludo a fuerza de verlos cotidianamente en sus malechorías y como una forma de defenderme de esa caterva delincuencial, con la esperanza de que con ese trueque de saludos no se metieran con uno.Hernán Cuéllar Verú*.  sátiro de la carcajada fue capturado en 1982, ventiladoreño, 33 años, portador de un TBC, con alrededor de 30 violaciones consumadas. Tenía antecedentes penales por delitos contra la propiedad. Entraba en las casas seleccionadas, maniataba a todos, menos a la mujer elegida. Se hacía cocinar huevos pericos, se  bañaba, pedía ropa limpia, conversaba con todos y ya vestido  con la pijama del dueño de casa les aclaraba que no les haría  daño. Después se recluía con la mujer en el dormitorio hasta  el amanecer, cuando se iba.
No hay una sola teoría que pueda explicar la actividad delictiva de mi amigo Hernán  y menos justificarla, ni tampoco hay una personalidad violenta o delincuente transmitida geneticamente, aunque la mayoría de los ladrones de esta comuna proceden de padres ladrones o delincuentes y pienso   porqué que la conducta humana presenta tal variabilidad como la conducta delincuencial ?
 Una vez intente entrarme en el alma de este delincuente para acercame a los trasfondos teóricos como  explicar la biología del crimen de Lombroso, profesor italiano de mi gran Jorge Eliécer Gaitán Ayala (1898-1948), quien asigna los actos violentos en puntos específicos del cuerpo. Pero como explicar en el malvado las facultades o propiedades del alma como el amor, la ira y los impulsos sexuales en áreas del cuerpo y hasta el día de hoy  se siguen investigando las variables intrínsecas y extrínsecas que puedan explicar los orígenes del comportamiento delincuencial.
Algunos creen que las teorías biopsicosociales son deterministas y socialmente  peligrosas, son estos tres aspectos (lo biológico, lo psicológico y lo social), pueden tenerese  en cuenta para hacer un análisis individual de la persona que comete  delitos, como es nuestro caso el amigo Hernán, tambien conocido con el alias de EL CHUECO. Esto, sin dejar de lado otras explicaciones de la conducta criminal que  vale la pena resaltar en él : 
a. Dada para el individuo como él  que delinque, como una forma de adaptación y supervivencia, sus crimenes  señalan que sus conductas criminales persisten porque en sus ambientes evolutivos eran conductas que favorecían la adaptación y la capacidad de sobrevivir malamente a su propia adversidad.
b La teoría del bajo auto control, explica que la ausencia de auto control es causa suficiente y necesaria de la criminalidad, siempre y cuando exista la oportunidad fácil es imposible el autocontrol. 
c. La rutina diaria de la vagancia consetudinaria  hace que la probabilidad de delinquir o de que se cometa un delito se aumente y  depende de tres factores. Un delincuente motivado (racional: necesidad de cubrir vicios, techo o comida), la presencia de un objetivo del delito accesible ( ocasión) y la ausencia de guardianes capaces de proteger el objetivo (falta o ausencia de seguridad).
Pero porque mi amigo Hernán es un violador o víctima de su elevadísima testosterona ? Será que es un enfermo y sufre de satiiriasis ? Él dice que no es un violador. que si acaso es un "ofensor sexual" inducido por los otros delitos que comete:" Cuando he planeado robar una casa, planeo toda la acción de asalto en la noche, la gente duerme y siempre lo logro, una vez adentro y en la oscuridad los cuerpos femeninos son mas hermosos y sus siluetas me inducen a violentarlas, poseyendolas sin saciedad" Con esa narración espeluznante, una versión punible de satiriasis, me hizo recordar a mis clases de psiquiatría y a analizar la historia de Sátiro, como  conformante de un nombre benigno del violador. En la mitología greco-romana, se denominaba sátiro a cierto semidiós representado con largas orejas puntiagudas, pequeños cuernos sobre una cabeza calva, nariz aplastada, piernas de macho cabrío, pequeña cola y cuerpo cubierto de pelo. Los sátiros eran hermanos de las Ninfas, personificaban los instintos brutales, se los caracterizaba como cobardes, vagabundos, lascivos, maliciosos. Entraron desde el principio en el cortejo de Dionisio y dieron su nombre a un género dramático, el drama satírico. Escultores y pintores embellecieron paulatinamente el tipo tradicional de los sátiros, que se convirtieron en seres semejantes al hombre, pero conservando los cuernos y los pies con pezuñas. En la Edad Media se transformaron en los demonios obscenos de las leyendas cristianas que aparecían en los pórticos de tantas iglesias. En la década de 1980 en Colombia, a los violadores que salían en los diarios amarillos como El Caleño, El Bogotano y El Espacio, se los llamaba también sátiros.Tambien traigo a la memoria que  históricamente una violación era  considerada atendiendo al estatus de las personas  involucradas. En determinados momentos tomar  por la fuerza a mujeres de categoría considerada  inferior era legítimo y aceptado. La concepción histórico-jurídica de la violación lesionaba dos bienes  jurídicos: la honestidad de la mujer y la honra de  los hombres relacionados con ella, injuriaba la fama  de la mujer, pero especialmente la de los hombres  emparentados con ella. La violación se ha utilizado  también como un arma para humillar y controlar  a los hombres, constituyendo un atentado contra  el honor del hombre, del padre, del marido. En las  leyes anglosajonas, la violación en el pasado fue un crimen contra la propiedad, porque se violaba el acceso exclusivo del marido a su propiedad sexual. Consciente o inconscientemente, un mundo de valores masculinos ha justificado, de hecho, la violación por “la natural virilidad agresiva” del hombre y la “pasividad masoquista” de la mujer,  todas nociones provenientes de una suerte de fatalidad fisiológica.
He traído la historia de un amigo para mostrar que ellos pueden tener tambien un interprete y no piensen que mi intención en esta nota como apologia o desagravio a un delincuente, sino tratar de entender sus porqués.
* He cambiado el nombre, para no herir susceptibilidades.
Sixto Alfonso Páramo Quintero

EL DOLOROSO PARTO DE ROSITA

Estaba cumpliendo mi servicio rural obligatorio, en la vereda Triunfo II, vereda del Municipio de San José del Guaviare, en esa época para un médico  no había noches oscuras ni ríos crecidos, cuando se tratare de atender un paciente. Era las dos de la madrugada de una noche lluviosa, cuando me despertó Brisa Marina Diaz Melo, una auxiliar de enfermería inteligente y bella como ninguna otra en el mundo, pues inteligencia y belleza son cualidades que raras veces confluyen en un mismo ser,  siendo ésta excepción, porque Brisitas, como era que la llamabamos, nos enseñó y nos enseña, que es amar al prójimo, que es responsabilidad y como debemos ser de calidosos  los prestadores de servicios de salud en el campo y en la cudad. Me dijo levántate médico. que ha llegado una consulta de urgencias. Una vez me arreglé sali de mi aposento al consultorio, entró Brisitas y me dijo: -Esta consulta es una urgencia y la señora Martha ha traido un caballo para Usted y una mula resabiada para mí, porque a la paciente hay que ir a atenderle el parto allá en la hacienda-. No había nada que hacer solo obedecer, eran tiempos tan  llaneros que hasta para matar un tigre había que fumar tabaco y nos montamos en las bestias, porque el asunto era casi llegando a la inspección de TRES TEJAS. Cerca a la  finca de don Luis Antonio Castro,  mi pobre caballo comenzó a dar  bramidos lastimeros, pues para esa época ya empezaba este jinete a ser robusto, y pasando  una quebrada,  me fuí a hacia adelante, halé demasiado el freno y el caballito corcoveo y parado en sus dos patas me tiró al charco, cayéndose el instrumental del parto  a la quebrada barrosa. Móntese y siga, que ese instrumental lo recuperamos mañana, dijo Brisitas. Llevas otro ? le pregunté, me dijo: No, traje uno limpio pero no esterilizado. Le respondí que eso era como tener mamá, pero muerta, a lo cual ripostó no sea así, que toda la vida se ha atendido partos y las esterilizadoras son un invento nuevo. Con ese frío y con esa lluvía doña Martha me dijo, permitame que lo formule Doctor y me pasa un trago de Aguardiente Llanero en un pocillo chocolatero lleno, que al instante me quitó el frío, me hizo arder la garganta y me encrispó todos los  pelos.  No  había pasado cinco minutos de esa quemazón de  garganta , cuando la señora Martha, se me enoja porque enseguida no tomaba otra "copita" de trago. Le dije señora, recuerde que voy como médico a atenderle un familiar y se me quedó muda, se dirigió a Brisitas diciéndole cosas al oído. Cuando llegamos a la hacienda, marcaba el reloj de mi pulsera, las tres y media de la mañana y al preguntarle  donde estaba la paciente, me dijo doña Martha, dirijámonos al establo de enfrente.  - Señora, como me va a tener usted la paciente en un establo (mi inocencia era pura) y me responde Brisitas: -Doctor es que  la paciente es Rosita, una vaca de la señora Martha-  Me acerqué al oído de Brisitas y le dije: Usted me trae para esto? me respondió en voz tenue: Doctor aquí en el campo toda consulta es consulta, no importa que sea humana o animal, ella es una de las 10 esposas del Comanadante Rosendo del VII Frente de las FARC y si no atiende este parto que le quedó grande a don José Mora, usted no vuelve a disfrutar de esas bellas y hermosas fiestas de San Juan y San Pedro en el Huila y menos probar de nuevo esos deliciosos biscochos de achira, ruegue que no vaya a quedar ni discapacitado ese becerro, porque ese Comandante es bastante malgeniado. Con el susto todo salió tan bien que si esa atención de parto no hubiese sido exitosa, de esta anécdota no se tendría ningún conocimiento.
Sixto Alfonso Páramo Quintero

QUE HORROR, QUE HORROR, QUE.....


Que horror, que horror,
que...... patria tan malparida..
Los médicos somos los poetas del cuerpo,
los poetas son los médicos del alma,
soy poeta y soy médico
quiero curar los ojos
de la gente de mi patria
para que no derramen
las lágrimas de la violencia
de la guerra futil
de la maldita guerra
oscura del gobernante,
basta ya, pueblo irredimido
levanta tu voz
levanta tu herramienta
que es la única arma
del obrero vejado.
Fuera del poder
los capataces del terror
y pusilánimes del ogro del norte,
La tormenta sanguinaria
quiere otros cuatro años
para sus fauces asesinas
sin amor y dolidas.
Qué horror…qué horror
que patria tan malparida.

Sixto Alfonso Páramo Quintero

EL MEDICO CARGATABLAS


Hoy día del médico, me ha visitado el recuerdo de una pintoresca anécdota, que resume el estigma legado que nace de la sencillez y de la solidaridad. Ocurrrió el primer día de mi llegada a la ciudad de San José del Guaviare, un 1 de septiembre de 1990. Ese día decolamos en el el Aeropuerto Capitan Jorge Enrique Gonzalez Torres, a la una de la tarde, fui recibido por el cuerpo médico del Hospital San José del Guaviare, su Director Miguel Angel Cerón Molina y el Jefe del Servicio Seccional de Salud Doctor Marco Alirio Riaño Olarte, después del almuerzo de recibimiento, me alojaron el el Hotel El Pórtico (después en la vieja CASONA), en ese tiempo su propietario era el Odontólogo Cancino, eran las 4 de la tarde y por  el calor insoportable,  decidí salir a conocer el cementerio de la ciudad, siguiendo una vieja enseñanza de mi padre, que sugería que cuando  visitara un pueblo o una ciudad, lo primero que debía de hacer era conocer el cementerio, que al observar el arte de los mausoleos, se podía colegir o tener conocimiento de las familias mas poderosas  y ricas, dada por la la belleza arquitectónica que estas obras ofrecen. Saliendo de este sacro lugar, vi pasar a un  y enjuto viejo y cansado albañil, que cargaba solo, unas doce tablas grises por el uso y contacto con el cemento. Se mostraba agotado por lo cual me conmovió a ayudarle en su trabajo de transportarlas, al cual accedió sin premuras, no nos presentamos  el uno al otro. Caminamos unas 15 cuadras hasta su casa en las afueras del pueblo, llegamos cansados y sudorosos, las calles resecas y rojizas por el verano, reflejan la luz candente del tórrido sol que ofendía los polvoriento ojos. La señora de la casa, joven y atenta me ofreció un vaso con jugo de mango, la vi muy joven y muy bonita para que fuera la esposa de mi nuevo mejor  amigo albañil. Estaba bien vestido y me enmugré al socorrer con mi ayuda, la señora obedeciendo señas de su esposo,  me trato de dar unas monedas a manera de pago, cosa quel no acepté.
Tres dias después, ya me hallaba en mi desempeño de médico rural, prestando mis servicios en Consulta Externa y en Urgencias. En la consulta programada, me llegó  la señora esposa del albañil, la cual reconocí al instante, pero me hice el neutro, como quien no la conocía, como que era la primera vez que la veía. Ya terminando la consulta, la señora me dice que tiene la sensación de haberme visto antes, a lo cual respondí que era nuevo y que llevaba un dia trabajando tras la posesión de mi cargo. La señora seguía fija exclamando la idea de que mi cara le era conocida y luego como al recuerdo rápido como de un rayo, me dijo:" No, no lo he visto, pero en verdad que en este pueblo hay un tontico muy parecido a Usted, incluso trasantier le cargó unas tablasa mi esposo, hasta mi casa, fue tan bobo que no me quiso recibir algunas monedas". No pude quedarme callado, le dije: "Mi señora ese tonto que ayudó a cargar tablas a su esposo y que no te quiso recibir unas monedas y que bebió un vaso de jugo de mango ofrecido por Usted, yo lo conozco y es quien te ha atendido en el día de hoy".
La señora empalideció un poco, pero no mucho, me dijo que era de admirar esa actitud solidaria de mi parte, que eso refleja la calidad de la formación de los médicos de la  facultad de medicina donde habia egresado. No se disculpó.
Al día siguiente, a la hora del almuerzo, la señora que nos servía  la mesa, me dijo: "Hay en el pueblo un bisbiseo que dice que tu no eres medico sino un simple carga tablas o quizás unayudante de albañilería, que siembra duda pues parece imposible encontrar un doctor cargatablas, por estos lares".
El colmo no pudo ser más, la mayoría de la gente cuando solicitaba cita para consulta, expresaba que querían ser atendidos por el médico cargatablas.

Sixto Alfonso Páramo Quintero

BOHEMIO SOY


Felíz áquel  moribundo,
que en el profundo extasis,
brindó por la bohemia....
muerto del amor
consumado   y consumido
por las doncellas,
perdió la vida
queriéndolas a todas,
Sin amar a ninguna de  ellas.

Lo que no  quitó el juego,
ni olvidó el vino,
ni los engaños anodinos,
pudieron los besos rojos
que decoran falaz
el orgullo masculino,
dilapida  vida y corazón
entregàndose sin razòn,
inocente ante las bellas.

Bohemio soy
culpable del amor,
esclavo estoy
preso en tu alameda,
ya  nadie nos enreda,
en las nuevas
y viejas fragancias
excepto tu curva húmeda
feroz incitante de mis ansias.


Sixto Alfonso Páramo Quintero

A RODRIGO LARA BONILLA


A RODRIGO LARA BONILLA

Estandarte guardián de la juventud,
De ideario liberal y estirpe cuna,
Paradigma del Huila debemos gratitud
Siglos pasarán sin su mente lúmina.


Su dignidad respetada sin ambages,
De honor cristalino, recto y puro,
Su vida defendió sola y con coraje
Y al crimen organizado combatió duro.


La llama perenne en su tumba invoca,
Su ideal perpetuo de acabar la droga,
Aunque su lucha solitaria no fue poca,
Hoy el maldito estado su martirologio abroga.


Si entre nosotros aun viviera,
Este hombre grande y sin condición,
Por la misma causa su vida diera,
Una a una, mil muertes sin rendición.


No es vana tu muerte, Lara Bonilla,
Su lucha en el pueblo esculpida queda,
Ayudaste para cruzar la orilla,
Y a Colombia a vislumbrar su alameda.

Escrito por Sixto Alfonso Páramo Quintero la noche de 29 de abril de 1985, un año después del magnicidio.